-¿Qué hacéis ahí los dos? No os encontraba...-les miró extrañada, y ellos se miraron con complicidad.
-Nada. Yo... me voy a estudiar.-se excusó Sara, lléndose a su cuarto. Anna sonrió a Dani, y fue con él a el tejado.
-Estábamos hablando-confesó él.
-¿De qué?-Anna le miraba con curiosidad. Él sonrió.
-Antes estaba viendo fotos de cuando empezamos a salir. Y es que cada día eres un poco más guapa.-ella sonrió tímidamente, y él le dio un beso. De pronto volvió a entrar a la casa por la ventana, y le hizo un gesto a Anna para que le siguiera. Cogió una caja de uno de los armarios.
-Tenía esta caja olvidada. ¿Quieres ver fotos mías de pequeño?-preguntó con una sonrisa. Ella afirmó, y se sentaron en el suelo, sacando unas 20 fotos descolocadas. Anna empezó a mirarlas, haciendo algunas preguntas. Dani cogió una de las fotos.
-Esta me encanta...-se la enseñó a Anna. En ella salía Dani, con unos 3 ó 4 años, en la playa, junto a una niña de la misma edad, rubia. Los dos jugaban con la arena y se sonreían.
-¿Y esta foto?-preguntó Anna.
-Es de cuando fui a la playa; ahí tengo 3 años. Esa es una niña que conocí en la playa. Nada más vernos, sin conocernos ni nada, nos pusimos a jugar. Cuando me iba a ir a mi casa le dije...
-"Te prometo que nos volveremos a ver".-cortó Anna. Dani se quedó sorprendido.
-¿Eras tú?
-Sí. Y parece que no mentiste cuando me dijiste que nos volveríamos a ver.-comentó ella, sonriendo.
-Siempre te he querido. Desde el primer momento que te vi, supe que ibas a ser importante para mí.-Dani la besó con dulzura. Parecía que, para ambos, no había pasado el tiempo. No estaban igual que cuando se conocieron, pero se seguían queriendo tanto o más que el primer día.
un final precioso. Sobre todo cuando Dani se sincera con su hija.
ResponderEliminarBonito