martes, 21 de junio de 2011

Parte 10

Estaba muy cerca de su puerta, y él gritó con las pocas fuerzas que tenía:
-¡¡Anna!! ¡¡Anna, estoy aquí!!
Anna entró corriendo en la habitación. Al ver a Dani las lágrimas empezaron a brotar de sus ojos. Dani la miró de arriba a abajo. Tenía la ropa sucia, el maquillaje corrido y el pelo revuelto. Corrió a abrazarle, y le dio un beso en la mejilla.
-Dani, creía que no volvería a verte. Miki me llevó a un sitio...
-¿Quién es Miki?-preguntó Dani, inocentemente.
-Miki, mi ex. Dani, te peleaste con él, ¿no te acuerdas?
En ese momento el doctor entró en la habitación.
-Daniel se ha dado un golpe en la cabeza. Ha perdido la memoria. Solo recuerda algunas cosas.
-¿Dani, no te acuerdas de mí?-preguntó Anna con lágrimas en los ojos.
-Sí, Anna, eres la primera persona que recordé.
-Es mejor que no le agobien. El tiempo es lo mejor para la amnesia.
Dani tenía la mirada perdida. Parecía concentrado. Notó cómo sus recuerdos volvían, empapándole como la lluvia. Recordaba cosas que incluso antes del golpe ya había olvidado; tenía todos los recuerdos frescos, como su hubieran sido todos recientes.
-Eh, eh, eh, doctor-llamó nervioso-. Ya me acuerdo. Me acuerdo de todo. Soy Daniel Martínez Villadangos, tengo 28 años, ahora vivo en Madrid, pero soy de Astorga; mi madre se llama Tina, mi padre Fernando, mi hermano Nacho y ella se llama Anna Simón. Trabajo en Tonterías las Justas de lunes a viernes en Cuatro, de cuatro menos veinte a cinco y diez...
-Vale, vale, tranquilo-cortó el doctor-. Vengo en un momento, tengo que hacerte unas cuantas preguntas.
-Ok. Gracias.-agradeció Dani.
Anna estaba sorprendida. Todo había pasado demasiado rápido. Abrazó de nuevo a Dani, llorando.
-Anna, ¿qué pasó después de que Miki me empujara? Cuéntamelo todo, por favor.
-Miki me cogió, me metió en su coche, y me llevó a una especie de casa que estaba apartada. Me encerró en una habitación, y cuando estaba distrído le di un golpe en la cabeza, le até las manos y llamé a la policía. Fueron a buscarme, y una ambulancia me ha traído aquí. Todos están empeñados en hacerme pruebas, pero estoy bien...
-Anna, quiero que me hagas un favor. No me voy a quedar tranquilo si no comprueban que estés bien del todo. Ve a que te hagan esas pruebas, no será mucho tiempo. Y cuando acabes, vuelve, para decirme que soy idiota y que estabas bien, ¿vale?
Anna no pudo negarse, y fue a que le hicieran las pruebas. Mientras, Dani se regodeó en todos sus recuerdos. Había cosas que había olvidado por completo, y cosas que tenía como un recuerdo borroso. Y pensó en todos esos momentos. Buenos y malos. Momentos en los que había reído y momentos en los que había llorado. Momentos de cuando era pequeño, momentos de cuando era adolescente, momentos de hacía poco tiempo... Todos juntos. Lloró tranquilo, pensando en la suerte que tenía de tener su vida. Había tenido días malos, meses malos, incluso algún año malo. Pero en ese momento su vida era todo lo buena que podría haber sido.
El doctor pasó a la habitación, y se sorprendió de verle llorando.
-¿Pasa algo?
-No, es solo que... Todos los recuerdos de golpe... Me han hecho revivir toda mi vida... Es flipante.
-Ya...-el doctor sonrió al ver la cara de sorpresa de Dani- Te voy a hacer unas cuantas preguntas sobre ti, para comprobar que ya estés bien del todo.
-Me acuerdo incluso de la primera chica que saludé cuando entré al colegio con 6 años, así que creo que podré responder.
Después de un cuatro de hora, el doctor terminó de hacer las preguntas.
-Bueno, creo que ya estás bien. Te voy a dar el alta si quieres, y podrás irte a casa.
-Muchas gracias, doctor.
El doctor salió de la habitación, y Dani por fin pudo dormir. Después de un rato Anna volvió. Al ver a Dani durmiendo, se sentó sin hacer ruido, y le cogió la mano. Se durmió, agotada por todo lo que había pasado ése día.

-Anna, despierta. Tienes que hacerme un favor-dijo Dani. Acababa de despertarse, y eran las doce.
-Lo que quieras, Dani-respondió ella.
-Llama al doctor. Necesito mi ropa, quiero mi móvil.
-Voy.
-Gracias, rubia mía-sonrió él. Anna salió de la habitación y pidió al doctor las cosas de Dani.
-Te voy a dar también los papeles del alta. Ya le dije ayer a Dani que estaba recuperado.
Anna cogió las cosas y volvió la habitación.
-Dame el móvil, por favor.-pidió Dani. Anna obedeció y le dio el móvil. Él llamó a alguien.
-Hola....Sí, sí, estoy bien....Ya he recuperado la memoria y eso.....
-¿Hablas con Flo?-preguntó Anna. Dani afirmó con la cabeza, y le pasó el móvil.
-Flo, soy Anna... Bueno, ya hablaremos de eso, ¿vale? Sí, ya sabes cómo es Dani. Tranquilo, ya le han dado el alta. Pasaré el día con él, por si acaso... Un beso, Flo, mañana nos vemos-Anna le devolvió el móvil.
-¿Vas a pasar el día conmigo?-preguntó Dani sonriendo.
-Sí. Pero no te hagas ilusiones, que solo es para comprobar que sigas bien-respondió Anna riendo.
-Anna, te...-Dani quiso decir que la quería, pero tenía miedo. Cuando lo había hecho la última vez, ella se había ido de su casa- Te quería preguntar una cosa...-inventó- ¿Qué te ha dicho Flo?

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