martes, 21 de junio de 2011

Parte 14

Al final Dani no pudo convencer a Anna, y fueron los dos al trabajo. Flo y Romina hablaron con Anna. Dani la convenció de que tenían que saber la verdad, y le dio confianza para decirlo. Romina estaba muy cabreada. Odiaba a Miki, nunca le había caído bien.
-Te lo dije Anna. Cuando empezaste a salir con él te dije que no me gustaba, que había algo raro en él...-se quejó Romina. Anna no pudo evitar sentirse culpable de nuevo, y se puso a llorar- No llores, Anna. Ese gilipollas no se merece que llores por lo que te ha hecho. Sé fuerte, cari.-dijo, cogiéndole la mano con fuerza. Flo dijo que tendría que tratar de olvidarlo, y esperar que la justicia actuara. Cuando acabaron de hablar, Dani y Anna se fueron un rato al camerino de Dani, para hablar tranquilamente.
-Anna, cielo, de verdad, no pasa nada si no haces el programa, Romi puede sustituirte, o...-intentó de nuevo Dani.
-No, Dani, ya te he dicho que voy a hacerlo. Lo mejor es volver a la normalidad y olvidarlo cuanto antes.
-No te engañes, Anna-dijo Dani-. Nunca lo olvidarás. Supongo que aprenderás a vivir con ello, y espero poder ayudarte a hacerlo, pero esto nunca se olvida. No esperes que de la noche a la mañana ya no lo recuerdes.
-Tienes razón, Dani. Y espero que esto se pase pronto, porque tengo el miedo en el cuerpo. Sé que está en la cárcel, pero, joder, tengo muchísimo miedo.
Dani la abrazó de pronto con fuerza.
-Anna te prometo que mientras estés conmigo no te va a volver a hacer daño. No tengas miedo, porque tú eres fuerte, y si supiste defenderte una vez, sabrás hacerlo otra si hace falta. Te quiero, Anna...-la besó lentamente, y sin decir nada más, salió del camerino. Anna se quedó sentada, extrañada. Al poco Dani entró con una chica. Anna la había visto alguna vez, pero no sabía quién era.
-Anna, te presento a Esmeralda.
-Puedes llamarme Esme-dijo ella, sonriendo.
-Ella es la psicóloga de Cuatro. Me ha dicho que quiere hablar contigo y tal.
-Joder, Dani, ¿por qué haces esto?-dijo ella, enfadada.
-¿Qué? Yo solo quiero hacer todo lo posible por ayudarte.-respondió él, confundido.
-Pues no quiero ayuda...-Anna se cruzó de brazos, miró a otro lado y trató de contener las lágrimas.
-Anna, joder, lo necesitas. Y sabes que lo necesitas. Por favor, hazlo por mi...-Dani se sentó a su lado, y ella le miró, como pidiéndole ayuda con la mirada.
-Por favor, Anna.-repitió él, mirándola a los ojos. Ella se rindió, poniendo como condición que él se quedara.
Pasó una hora hablando con Esme, explicándole todo lo que había pasado y todo lo que sentía.
-Anna, creo que hay algo importante. Dani, ¿qué piensas hacer respecto a todo esto?-preguntó.
-Pues... ayudar a Anna. O por lo menos intentarlo.
-Anna, tienes alguien en quien apoyarte, y creo que eso es muy importante. Te voy a recomendar a un amigo mío, también psicólogo, que está especializado en este tipo de casos. Pero lo más importante es que tú tengas fuerza de voluntad, y ganas de superarlo.




Pasaron 3 meses. Anna ya había aprendido a vivir con todo lo de Miki. Ya no pensaba en ello a diario, ya no tenía miedo. Dani la había ayudado mucho. Había estado junto a ella todo el tiempo, en el programa, en casa, en el psicólogo, hablando con su abogado... No la dejó sola en ningún momento. Habían estado sin hacer el amor más de un mes, pero después de eso, Anna consideró que estaba preparada, y lo hizo sin pensar en Miki en nigún momento. Estaba orgullosa consigo misma por haber conseguido todo eso. Dani y Anna mantenían su relación en secreto. Solo Flo y Romina lo sabían. Anna había decidido que sería mejor no decir nada de momento. Estaban estupendamente, ya habían dejado de pensar en Miki, y les iba bien.
Un viernes, después del programa, Dani fue al camerino de Anna. Hacían 3 meses, y quería darle una sorpresa.
-Hola, cielo-dijo ella, dándole un beso en la mejilla-. Hoy has estado muy gracioso.
-Y tú has estado guapa, graciosa y de todo.-replicó él, sonriendo.
-Anda, deja de decir tonterías-se quejó ella, sonrojándose.
-Oye, Anna, ¿te acuerdas de que este finde tenía actuación?-preguntó él.
-Sí, pensaba quedar con Romi y alguna amiga más mientras tú no estés. ¿Por qué?
-Bueno, pues porque tengo una sorpresita...-dijo sonriendo.
-¿Qué?-se interesó ella-Venga, dime, ¿qué es?
-Tú y yo vamos a ir a un sitio. Juntos. Pero no voy a decirte dónde.
-Bueno... Espero que la sorpresa merezca la pena-dijo ella, sonriendo-. ¿Vamos a casa y hacemos las maletas?
-Están en el coche. Si haces las maletas puedes hacerte una idea de a dónde vamos, así que te la he hecho yo.
-Bueno, pues... ¿Vamos?-dijo ella, dándole un beso.
Dani llevó a Anna al coche, y condujo varias horas. Al final Anna se quedó dormida cuando eran las 9 de la noche, y estaban a punto de llegar. Dani la cogió en brazos con cuidado de no despertarla y la llevó a la habitación. Cogió las maletas del coche y se fue a dormir él también.

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