martes, 21 de junio de 2011

Parte 9

Romina y Flo pasaron más de media hora haciendo preguntas a Dani, pero él no sabía contestar a nada.
-Esto es muy frustrante. Estoy hablando contigo, y supongo que serías importante para mí, pero no me acuerdo de nada sobre ti.
Cuando acabaron de hacer las preguntas, Dani sólo recoradaba de Anna cómo era físicamente y que la amaba. Romina llamó al móvil de Anna, y ella lo cogió lloriqueando.
-Romina, por favor, Miki me ha secuestrado, ayúdame, no sé dónde estoy...-Anna colgó rápidamente, porque Miki había entrado en la habitación el la que estaba, y se guardó el móvil de nuevo.
-¿Con quién hablabas, Anna?-preguntó él.
-Te estaba llamando. ¿Puedes traerme un vaso de agua, por favor? Tengo mucha sed.
-Claro que sí, mi amor. ¿Ves como si eres buena yo soy bueno? Sólo quiero estar contigo Anna, no quiero hacerte daño, pero si me obligas, no tendré más remedio...-amenazó.
-Seré buena, seré buena.-afirmó Anna, asustada. Se encogió un poco más, aunque era difícil. No conocía esa habitación. Miki la había metido en su coche, le había puesto una bolsa en la cabeza y le había atado manos y pies, y había conducido unos veinte minutos. Estaba en una habitación pequeña, apenas había una cama, en la que Anna estaba sentada. Estaba apoyada contra la pared, encagida a más no poder, llorando, muerta de miedo.
-No tengas miedo Anna. Soy Miki, soy tu novio; al que tanto quieres. Bésame, anda.-aunque trató de disimularlo, estaba claro que era una orden. En ese momento Anna no quería a Miki; es más, le daba asco. Pero tuvo que besarle, no quería que la hiciese nada.
-Muy bien, te traeré el agua. Volveré en un par de horas para traerte la cena, tengo cosas que hacer, ¿vale?
-Claro, cariño-Anna se esforzó en llamarle "cariño".

-Flo, por favor, llévame a una comisaría-pidió Romina, nada más colgar. Dani estaba dormido, pero hablaba en susurros.
-¿Qué? ¿Por qué, qué pasa?-preguntó él, confuso.
-Anna me ha dicho que Miki, su ex, la ha secustrado, y que no sabe dónde está. Me ha colgado. Ese hijo de puta, como toque un pelo a Anna... Joder, pobre Dani. Date prisa, por favor, Flo.
Salieron corriendo a una comisaría que quedaba a menos de un kilómetro, y contaron todo a los policías.
-¿Y su amiga ha contestado al teléfono normalmente?-interrogó el policía.
-No, estaba muy nerviosa, y ha colgado enseguida. Estaba llorando. Creo que ha oido a Miki llegar a donde ella esté, y por eso ha colgado. Dese prisa, por favor. Es mi mejor amiga...-Romina no pudo más. Rompió a llorar, apoyándose en Flo. La psicóloga de la policía habló con ella, mientras un grupo de policías iba en busca de Miki y Anna. Flo ni siquiera conocía a Miki, así que no pudo decir nada sobre él a la policía.
-Yo sólo sé que es Miki Rodríguez. Sólo le he visto una vez...-dijo Romina.
-Muchas gracias, intentaremos hablar con sus conocidos, para saber dónde puede haberse llevado a vuestra amiga. No os preocupéis, os avisaremos cuando les encontremos.

-¿Dónde estábais? Me estáis empezando a caer bien...-dijo Dani, riendo cuando Flo y Romina volvieron.
-Ehh... habíamos ido a dar una vuelta-mintió Flo.
-Vale. Oye, si queréis iros a casa no me importa. De todos modos lo único que hago es intentar recordar algo más que Anna...
-Yo... Creo que me voy a casa. Mi familia me estará hechando de menos...-dijo Flo, excusándose. Salió de la habitación, y ellos siguieron hablando.
-¿Tú no te vas, Romina?-preguntó Dani.
-Tú siempre me llamabas Romi-recordó ella.
-Perdón. Romi.
-No pasa nada. Creo que me quedaré un poco más, pero me iré a la hora de cenar, más o menos. Estoy cansada del programa.
-¿Tenéis un programa? Qué chulo. No recuerdo ninguno, pero recuerdo que siempre he querido hacer uno. ¿Se veían en la tele, verdad?-preguntó.
-Sí-sonrió Romina-. Voy a poner algo, a ver si recuerdas algo más.-Romina puso la televisión, y vieron un programa de humor, riendo juntos.
-Por un momento-dijo Dani cuando acabó- ha podido olvidarme de todo, aunque estuvieran riéndose de gente que no recuerdo. Eh, acabo de acordarme de otra cosa-dijo Dani, para la sorpresa de Romina-. Tú y yo hemos salido o algo así, ¿no?
-Sí. Una semana, casi nada. Me alegra que te acuerdes-sonrió Romina.
-Joder, qué suerte tengo. Eres muy guapa.-dijo Dani, sonriendo.


Cuando eran las nueve, Romina se fue a casa, y le sirvieron la cena a Dani. Él no podía dormir. Estaba empeñado en recordar algo, pero no conseguía hacerlo.
Cuando eran alrededor de las cinco de la mañana, Dani, que seguía sin poder dormir, empezó a oir gritos en el pasillo.
-Joder, que estoy bien. Solo quiero ver a Dani. Quiero irme a casa...-reconoció la voz de Anna al instante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario