martes, 21 de junio de 2011

Parte 7

-Oye, cielo, había pensado que... Bueno, tú y yo podríamos decir a los demás que estamos juntos. Solo lo sabe Anna, pero por el tonteo y todo, seguro que más de uno se huele lo que pasa.
-Bueno, no sé...-Dani se dio cuenta de que, de alguna forma, le daba vergüenza contar lo suyo con Romina. Pensó que sería porque todo aquello era una gran mentira.
-Ya... Mira, Dani, he decidido dejarlo; y ya está. Sí, sé que no me quieres. Sé que estás conmigo para olvidar a otra. Pero me daba igual. Porque yo sí te quiero. Pero creo que lo mejor es que lo dejemos. Al fin y al cabo, yo quiero verte feliz. Y me he dado cuenta de que tu felicidad, para mí, está por encima de la mía.
-Romina, yo...-Dani no sabía lo que decir- Joder, tienes razón. Yo trataba de olvidar a alguien, y tú... Bueno, tú viniste a mí. Siento haberte hecho sufrir. Eres una tía de puta madre, lo siento muchísimo. Pero para mí siempre serás una gran amiga. Esa persona para mí...
-Es Anna. No hace falta que trates de ocultarlo. Me he dado cuenta de que cuando te acercas a mi en el programa, no dejas de mirarla; quieres ponerla celosa, o simplemente quieres que te quiera. Bueno, Dani, yo me tengo que ir. Pero quiero que me hagas un último favor.
-Lo que quieras-respondió inmediatamente Dani.
-Díselo. Dile a Anna que la quieres. Eres... Anna es mi mejor amiga, y Miki era un gilipollas, no se la merecía. Pero tú sí te la mereces.
-No es tan fácil. Ya le dije que la quería, y... bueno, prefiero que eso te lo cuente ella.-dijo él, tratando de evadirlo.
-Hablaré con ella. Pero no vuelvas a intentar olvidar a una tía con otra. Lo único que consigues es hacerte daño a ti mismo y hacer daño a las dos tías.
Dani dio las gracias a Romina una vez más, y se dirijo a su camerino, para cambiarse de ropa. De camino pasó por la puerta del camerino de Anna, y pudo oir la voz de Anna suplicando.
-No, por favor, Miki, no digas nada.-Anna parecía cansada, como si quisiera que, fuera lo que fuese lo que estaba sucediendo, acabase. Dani oyó la puerta abrirse a sus espaldas, y Miki salió de el camerino.
-Anda, hablando del rey de Roma... Mira quién tenemos aquí.-Dani se giró, mirando a Miki.
-¿Quieres algo, Miki?-preguntó, despreocupado.
-¡A mi novia!-gritó, cabreado, pegándole un puñetazo en la boca. Dani, aprentado los puños y cerrando los ojos, respiró hondo para relajarse.
-¿Qué coño te pasa? Si Anna no te quiere no es culpa mía. No seas capullo, y deja de creer que puedes obligarla a querete.-gritó Dani, lo más tranquilo que pudo.
-Mira, niñato, me da igual lo que diga. Anna me quiere. Es MÍA, ¿está claro?-Miki parecía fuera de sí. Dani tenía un poco de miedo, pero se quedó inmóvil, viendo cómo se iba, cabreado.
Anna salió del camerino. Tenía la camiseta rasgada y le rímel corrido. Aún tenía lágrimas en la cara y temblaba un poco.
-Lo siento, Dani. Joder, ¿qué te ha hecho?-Anna acercó la mano al labio de Dani, y lo tocó con cuidado. Dani se quejó. Estaba sangrando, le había roto el labio.
-Ven al baño, hay un botiquín. Déjame que te cure, por favor.
Dani, sin decir nada, siguió a Anna hasta el baño, y se quedó de pie mientras ella cogía una gasa, la empapaba de betadine y se la ponía en el labio con cuidado.
-Anna, he dejado a Romina-dijo él, de pronto.
-¿Qué? Pero... ¿qué ha pasado?
-Quiero a otra persona, y ella me ha dicho que no quiere estar conmigo, si no la quiero. Y me ha dicho que esa persona vale la pena, y que me la merezco.
Anna miró para otro lado. Tiró la gasa, y intentó apartar la mirada de Dani.
-Oye, Anna, no quiero... No quiero agobiarte. Solo quería que lo supieras.-aclaró Dani.
-Mira, Dani, no es el mejor momento.
-¿Pero qué te ha hecho?
-No quiero decírtelo, ¿vale?-dijo, sin mirarle a los ojos.
-Anna, por favor, cuéntame qué ha pasado...-Dani cogió a Anna de la mano, con delicadeza. Ella le miró a los ojos, y le contó todo.
-Miki ha venido. Me ha dicho que vuelva con él. Yo le he dicho que no, que ya le dije que no le quería. Él me ha dicho que es mentira, que sí le quiero. Ha intentado besarme, yo me he apartado y me ha dado un bofetón. Yo le he dado una patada en los huevos, y él me ha roto la camiseta. Luego me ha dicho que te diría... Que te iba a contar una cosa. Una cosa que no quería que supieras. Es un hijo de puta, ojalá se muera...- Anna estaba enfadada con él, pero también estaba asustada. Después de oirle tenía claro que no la dejaría en paz. Dani insistió en acercarla a su casa, para que no tuviera que ir sola. Cuando llegaron ella le pidió que se quedara un rato. Dani aceptó en seguida.
-¿Quieres cenar algo? Puedo pedir una pizza, o... llamar a un chino... No sé, esque no me queda casi comida...
-Bueno. Un chino estaría bien...-dijo él, sonriendo. Comieron, sentados en el sofá, viendo la tele y riendo. Cuando terminaron de cenar, Dani se levantó, mirando el reloj.
-Es tarde, me tengo que ir a casa.
-¡No!-se quejó ella- Quédate a dormir. Bueno, no quiero que conduzcas, es muy tarde. Tengo una habitación, puedes quedarte ahí, y...-Anna inventó una excusa para que Dani se quedara. No quería decirlo, pero Miki la había asustado. No quería quedarse sola. Después de discutirlo un poco, Dani se rindió, y dijo que se quedaría con ella.
Dani fue a la habitación de invitados de Anna, que tenía una cama grande. Se quitó la ropa, y se tumbó en caloncillos. Apagó la luz, pensando. Anna, tumbada en la cama, no podía dormirse. Tenía miedo, no podía dejar de repetirse las palabras que Miki había dicho a Dani <<Es mía. Me quiere.>>. Con mucho miedo, se levantó de la cama.

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