-Sí. Bueno, si quiere pasar para darnos su declaración...-Anna miró nerviosa a Dani. Él la sonrió confiado, pero ella preguntó:
-¿Puede... Puede pasar él conmigo, por favor?
-Claro.-respondió el policía, pidiéndoles que se sentaran.
-Bueno, ¿podría decirme qué sucedió el viernes 7 de enero de 2011?-preguntó mientras tomaba nota.
-Al salir del programa Miki me estaba esperando-empezó Anna-. Estaba muy cabreado, me dijo que estaba hasta los cojones de esperar, y que si no iba yo con él, tendría que venir él a por mí. Entonces llegó Dani-continuó, mirándole a él-. Se empezaron a pegar, y Miki le empujó por las escaleras. Yo me acerqué a Dani, pero estaba inconsciente-Anna no pudo evitar empezar a llorar, mientras seguí contando la historia-. Miki me agarró, y yo no pude escaparme. Luego me llevó a su coche, me puso una bolsa en la cabeza y me ató las manos y los pies. No sé dónde me llevó, aunque tampoco me importa mucho. Me metió en un sótano o algo así. Luego me...-Anna paró. No podía dejar de llorar.
-Si quiere podemos hacer una pausa o...-intentó ayudar el policía.
-Me violó-consiguió decir Anna. Tanto Dani como el policía se quedaron sorprendidos.
-Anna, ¿por qué no me habías dicho nada?-Dani, al verla llorando, como avergonzada, la abrazó- No pasa nada, cielo. Tranquila...
Pasó unos segundos así, hasta que recuperó la compostura y siguió contando lo que había pasado.
-Lo...Lo siento. Cuando estaba distraído le di un golpe en la cabeza con... Con un hierro o algo así que había en una esquina. Cogí una cuerda y le até las manos, y salí de ahí para llamar a la policía.
-Vale, ¿puede darme su versión...?
-Daniel. Daniel Martínez-ayudó Dani.
-De acuerdo, Daniel. Dígame qué pasó.
-Yo ví a Anna discutiendo con... ése. Me empecé a pelear con él y él me empujó por las escaleras. Después de eso me desperté en el hospital.
-Bien, ¿qué relación mantiene usted con la señorita Anna Simón?-preguntó el policía, un poco más serio.
-Bueno... Se podría decir que "estamos saliendo"-dijo Dani, mirando a Anna.
-De acuerdo. Tengo entendido que Miki era el ex-novio de Anna, ¿no es así?-ambos afirmaron con la cabeza- ¿Sabía él de su relación?
-Miki sabía que yo... Que estoy enamorada de Dani. Pero él y yo empezamos a salir ayer mismo.
-Ah, vale... ¿Quiere presentar una denuncia contra el señor Miki Rodríguez?-preguntó a Dani.
-Lo que sea para que no salga a la calle en mucho tiempo...
-¿Y usted?-preguntó a Anna.
-Por supuesto-respondió ella, muy segura.
-Bueno, para el juicio... Tienen que hacerle pruebas para comprobar que la han violado. Tranquila, es algo rápido-aseguró el policía.
-Gracias. Oiga,¿dónde está ahora Miki?-se interesó Anna.
-Está en prisión preventiva. De momento no saldrá a la calle. Esperemos que el juicio se celebre antes de 6 meses, para poder mantenerle entre rejas...
El policía indicó dónde le harían las pruebas a Anna, y ella dio las gracias de nuevo.
Fueron a donde había indicado el policía. Era una habitación, muy parecida a cualquier habitación de un hospital. Un doctor les esperaba.
-¿Anna Simón?-preguntó, cerrando la puerta.
-Sí
-Pase a esta otra habitación. ¿Quiere que él le acompañe?-preguntó mirando a Dani.
-Sí, por favor-respondió fingiendo una sonrisa.
Le hizo las prubas, y aseguró que había sido violada. Al terminar, fueron al coche. Nada más sentarse, Anna empezó a llorar desconsoladamente. Dani trató de consolarla, abrazándola y hablándola, pero ella se apartó, sin escucharle. El condujo a su casa. Subieron sin decir nada.
Anna no dejaba de llorar; Dani estaba desesperado, no sabía qué hacer. Se tumbó en la cama, se puso la almohada en la cara y empezó a llorar él también. Después de un rato se dio cuenta de que Anna le necesitaba. Tendría que esforzarse si quería ayudarla, y estaba dispuesta a hacerlo. Se levantó, con los ojos rojos y las lágrimas corriendo por sus mejillas y se sentó a su lado. Ella estaba en una esquina del sofá, hecha un ovillo, llorando silenciosamente. La abrazó, y ella le empujó.
-Anna, cielo, sólo quiero ayudarte. Te quiero. Déjame ayudarte, por favor...-Dani acarició la mejilla a Anna, con miedo. Ella le miró. Se abrazó a él en busca de ayuda, como una niña pequeña.
-Lo siento. Lo siento, Dani...
-Eh, eh, tranquila...Anna, no es culpa tuya. Si hay algo que tienes que tener claro, es que tú no tienes la culpa, y que tú no tienes que avergonzarte de lo que te ha pasado. Porque no has podido evitarlo.
Dani le dio un suave beso en la mejilla, y se quedaron abrazados varias horas, sin moverse del sofá. Anna lloraba en silencio, notaba un fuerte dolor dentro de sí, y no podía acallarlo. Dani acariciaba el pelo rubio de ella, tratando de tranquilizarla.
Al día siguiente, fueron al programa. Dani había intentado convencer a Anna de que se quedara en casa, que él hablaría con Flo. Pero ella no quiso preocuparles, y tampoco quería tener que dar explicaciones de por qué no había ido.
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