Después de 4 meses, Anna ya había salido de cuentas. Estaba nerviosa, porque sabía que de un momento a otro podría ponerse de parto. Flo había decidido darles unos días de vacaciones, al menos hasta que nacieran los niños, y Dani no se separaba de Anna practicamente para nada.
Estaban juntos viendo la televisión. Anna empezó a notar un fuerte dolor en la tripa.
-Dani... Me duele muchísimo la tripa... ¿Puedes llevarme al médico? Sólo para comprobar que todo va bien...-Anna se esforzó por parecer tranquila.
-Claro-Dani se levantó deprisa del sofá y ayudó a Anna a levantarse. Cogió corriendo a Sara y las llevó a mbas al coche, nervioso.
-¿Estarás de parto?-preguntó Dani.
-No, no es eso... Me duele la tripa muy fuerte, pero no es de parto... Me preocupa que les pase algo a los niños...-Anna hablaba con voz suave. No quería denotar el dolor en su voz, Dani ya estaba lo suficientemente nervioso.
Llegaron al hospital, y atendieron a Anna rápidamente.
-No puede pasar con la niña-dijo el doctor a Dani, mirando a Sara-. Quédese aquí, y cuando sepamos algo, le avisaremos.
Dani se sentó resignado. Decidió llamar a Nacho por si Anna se ponía de parto, poder pasar con ella.
-Nacho, tío, ven al hospital, por favor-pidió cuando le contestó al teléfono-. Creo que Anna se va a poner de parto, y necesito que te quedes con Sara por si acaso...
-¿Que Anna está de parto?-oyó a Romina de fondo- Vamos, Nacho.
-¿Qué hospital?-preguntó Nacho, más tranquilo que Romina.
-Sagrado Corazón. Estoy en la sala de espera. Si me dicen algo más, os llamo. Hasta luego.-Dani colgó, nervioso.
-¿Qué le pasa a mamá? ¿Dónde está?-preguntó Sara al ver lo nervioso que estaba Dani.
-Mamá... Mamá ha ido a buscar a tus hermanitos. ¿Te acuerdas que te dijimos que a lo mejor tenías un hermanito o una hermanita? Pues van a ser 2. Dos hermanitos. Ahora va a venir el tío Nacho con Romina, y yo voy a ir con mamá, ¿vale?
Sara se quedó un momento en silencio.
-Dani... Los niños de mi clase me han dicho que todos ellos tienen papá y mamá. ¿Y yo? ¿Tú eres mi papá?
Dani se quedó un momento pensando.
-Sí, Sara, yo soy tu papá. Si quieres, puedes llamarme así.-Sara se quedó pensativa.
-No, creo que prefiero Dani-respondió ella, riendo.
Dani también se rió, y en ese momento llegaron corriendo Nacho y Romina, preocupados.
-¿Está bien?-preguntó Romina, nada más verle.
-No lo sé, no me han dejado pasar. Si podéis quedaros con Sara, puedo intentar pasar...
-Claro-respondió Nacho enseguida, cogiendo a Sara-. Tú intenta hablar con los médicos, ¿vale?
Dani dio las gracias, y salió corriendo en busca del médico. Después de un rato le encontró por los pasillos.
-¡Oiga! Perdone, ¿cómo está Anna? ¿Qué le pasaba?-preguntó nervioso.
-Ah, iba a acercarme para avisarle. Ha habido un... problema, y hemos tenido que provocarle el parto. En media hora más o menos, dará a luz. Venga conmigo, puede quedarse con ella.
-Gracias, doctor. Pero, ¿qué "problema" ha habido?-se interesó- Anna está bien,¿no?
-Sí, ella está bien... Ha perdido líquido amniótico, y por eso había que provocarle el parto, pero todo indica que no va a haber más problemas.
Dani llegó a la habitación, y se acercó corriendo al lado de Anna.
-Anna, cariño, ¿estás bien?-preguntó, acariciándole el pelo, preocupado.
-S...sí... Creo que sí... Me duele mucho la tripa, estoy empezando a tener contracciones. Dani, esto duele muchísimo...
-Ojalá pudiera pasar esto por ti. Pero no puedo... Así que tienes que ser fuerte, hacerlo por los niños. Y por mí, ¿vale?
-Vale...-Anna reprimió como pudo un gesto de dolor- Te quiero-susurró.
-Yo voy a estar contigo todo el tiempo. Y no te voy a soltar la mano.
-Gracias, Dani...
Cuando Anna había dado a luz estaba agotada. Medio dormida, se la llevaron a la habitación. Tenía a uno de los niños en brazos.
-Dónde...¿Dónde está...? ¿Dónde está el otro niño...?-preguntó débilmente a Dani.
-Se lo han llevado; tenían que hacerle pruebas o algo así, porque estaba peor. Anna lo has hecho genial. Te quiero.
-Y yo a ti...-Anna miró al niño, sonriendo. Era precioso.
-Daniel. Este niño es Daniel. No sé por qué, pero creo que ese nombre le va perfecto.
-¿Puedo cogerlo?-preguntó Dani, nervioso.
-Claro.-Anna se lo dio. Dani lo cogió con cuidado. Era pequeño, frágil. Y allí estaba él, para protegerle y defenderle.
-Tienes razón. Se va a llamar Dani.
Volvió a darle el niño a Anna, que tenía que darle el pecho, y se fue a la sala de espera a buscar a Sara, Romina y Nacho.
Cuando le vieron aparecer los tres le miraron expectantes.
-¿Qué ha pasado? ¿Están bien los tres?-inquirió Romina, nerviosa.
-Ha habido un problema, porque Anna había perdido líquido amniótico, pero ha dado a luz normalmente. Uno de los niños está ya con Ana, pero al otro se lo han llevado a hacer pruebas o algo. No me lo han explicado...
-¿Podemos ir a verles?-preguntó Nacho. Dani afirmó con la cabeza, y ellos le siguieron hasta la habitación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario