Todo estaba oscuro, y fue a la habitación en la que estaba Dani. Sin decir nada, se metió en la cama, y se abrazó a él.
-¿Anna? ¿Eres tú, rubia?-preguntó medio dormido.
-Sí. Lo siento, si quieres puedo irme, pero esque...
-¿Qué pasa?-preguntó él.
-Tengo mucho miedo de Miki. No puedo olvidarme de lo que ha dicho hoy.-admitió ella, acercándose aún más a Dani.
-Tranquila, Anna. Yo estoy contigo, no te va a pasar nada-dijo, dándole un beso en la mejilla-. Mi rubia... No te va a pasar nada...-repitió, mientras volvía a dormirse. Anna también consiguió dormirse en ese momento.
Al día siguiente Anna se despertó y apagó su despertador, que había llevado la noche anterior a la habitación.
-Dani...-él seguía abrazado a ella, dormido. Al oirla, abrió los ojos, se apartó y se estiró, bostezando.
-Buenos días, rubia.-dijo sonriendo.
-Buenos días, moreno-replicó ella, sonriendo también-. Venga, vamos a desayunar.
Desayunaron, se vistieron y fueron al programa. Lo pasaron bien, Anna ya no estaba tan asustada por lo de Miki. Dani, al acabar el programa, fue al camerino de Anna.
-Pasa-dijo ella, al oír llamar a la puerta.
-Hola, Anna-dijo él, tímidamente-. Oye, ¿quieres que te acompañe a casa o algo?
-No, Dani, muchas gracias. Ya estoy bien, por mí como si ese idiota de Miki se muere. Me da igual. Pero muchas gracias por todo. No sé qué haría sin ti.- Anna le dio un beso en la mejilla, y Dani, triste, se fue a su camerino.
-Claro-pensó-, tú sólo eres un amigo. Para Anna eres un compañero, y nunca serás más.
Dani fua a su casa. Era martes, y decidió salir a correr. Anna volvió a casa, y se puso a jugar a la play.
Pasaron el miércoles y el jueves distantes otra vez. Eran amigos, pero apenas hablaban lo justo en el programa. Dani quería dar un paso, invitarla a cenar, ir al cine con ella, dar una vuelta juntos... Quería hacer algo, pero no se atrevía.
Quería volver a ver a Miki, porque tenía acumulado un gran odio hacia él desde que se había enterado de que había pegado a Anna.
Ese viernes, en el programa, al entrar, Dani se tiró al suelo. Al levantarse tocó el culo a Anna. Todo el mundo se dio cuenta y él no sabía dónde esconderse. Había sido sin querer, y Anna se había enfadado un poco.
-Lo siento. Ha sido sin querer, de verdad. Si hubiera sido a posta, lo diría, pero ha sido sin querer.
Al salir del programa decidió ir al camerino de Anna a pedir perdón, pero cuando estaba de camino, la encontró en el pasillo, discutiendo con Miki. Ciego de ira, fue corriendo hacia ellos, y le derribó de un puñetazo. Miki, cabreado, se levantó y empezaron a pelearse. Anna no sabía qué hacer. No había nadie cerca, pero no se atrevía a irse. De pronto llegaron, pegándose a las escaleras. Miki, consiguiendo que Dani se pusiera de espaldas a la escalera, le miró, y, sonriendo maléficamente, dijo:
-Adiós, pelo pincho.-corrió hacia él, y sin tiempo de reaccionar, empujó a Dani, haciéndole caer por las escaleras. Rodó varios metros, hasta pararse en el descansillo. Anna corrió hacia él, ignorando a Miki.
-¡Dani! Dani, responde, por favor...-sussurró, tratando de hacerle reaccionar. Miki, celoso, bajó las escaleras y agarró a Anna. Ella trató de librarse de sus brazos, pero la fuerza de Miki era bastante superior a la suya, y no pudo evitar que se la llevara.
Dani se quedó solo, tirado en las escaleras. Después de casi media hora, Romina bajó las escaleras para irse a casa, y encontró a Dani, tirado en el suelo, inconsciente. Rápidamente llamó a una ambulancia, y pidió ayuda. Flo también llegó, y tranquilizó a Romina. Romina bajó a la entrada, mientras Flo se quedaba con Dani. Romina, cuando llegó la ambulancia, les indicó dónde estaba Dani, y fue al hospital con Flo.
Dani abrió los ojos, confuso. No sabía dónde estaba, no recordaba nada.
-¿Anna? ¿Dónde estoy?-preguntó.
-Dani, soy yo, Romina. Flo, llama al doctor.-pidió.
-¿Romina? ¿Quién coño es Flo? ¿Y dónde está Anna? ¿Por qué no me acuerdo de nada?
Romina, sorprendida, preguntó:
-¿No te acuerdas de mí? ¿Ni de Flo?
El doctor llegó, y Romina le dijo que Dani no recordaba nada.
-Hola, chico. ¿Cómo te llamas?-preguntó el doctor.
-Soy... soy... Joder, no lo recuerdo. ¿Dónde estoy? Quiero hablar con Anna.
-¿Quién es Anna?-preguntó de nuevo el doctor.
-Es... Es una chica. Es guapísima y la quiero mucho. Pero no sé ni de qué la conozco...-reconoció.
-Vale, chaval, ahora intenta descansar un poco. Anna vendrá en un rato.
El doctor pidió a Romina y Flo que salieran de la habitación.
-Vuestro amigo está bien. Solo tiene algunos golpes leves, pero me preocupa lo de la cabeza. Ha perdido la memoria, y eso es común en personas que se han golpeado la cabeza. Pero que recuerde a alguien es positivo. Aunque sea solo su nombre, aunque sea solo dónde vive o aunque sea solo una persona. Me gustaría pediros un favor. Intentad no contarle nada sobre él y su vida; os dejo aquí unas cuantas preguntas, me gustaría que se las hicieseis. Normalmente sus amigos consiguen más resultados que los médicos. Ah, y si fuera posible, haced que venga esa tal Anna. ¿La conocéis?
-Sí, es compañera nuestra. Es muy amiga de Dani. Él está enamorado de Anna.
-Bueno, yo me tengo que ir. Llamadme si recuerda algo, ¿vale?
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