martes, 21 de junio de 2011

Parte 20

-Eeh... Buenas noches-contestó, distraída.
-Bueno, veo que... Sin ánimo de ofender, ¿has ganado peso?-preguntó Jorge Javier, tan sutil como siempre.
-¿Qué?-Anna se miró, y se dio cuenta de lo que quería decir- ¡Ah! Claro... No. Estoy embarazada, de 4 meses.
Dani se quedó sorprendido. Él se había ido un mes y medio atrás. Había muchas posibilidades de que el niño fuera suyo.
-Vaya... ¿Y sabes quién es el padre?-siguió preguntando.
-Claro. Es Dani, Dani Martínez.
-¿Tu pareja?
-Al parecer ex-pareja-aclaró Anna-. Porque se fue hace un mes y medio.
-¿Se fue sin más?
-Dejó una nota, diciendo que no me quería hacer daño y cosas así. Pero desde que se fue he sufrido muchísimo.
-Anna,¿puedes aclarar los rumores acerca de Miki Rodríguez?-Anna contó todo lo que había pasado con Miki, consiguiendo a duras penas contener las lágrimas. Después de un rato más de entrevista, Jorge Javier pidió a Anna que enviara un mensaje a Dani por si él la estaba viendo.
-Dani, no sé qué hiciste, pero te necesito. Vuelve, por favor. Te hecho mucho de menos. He recibido el dinero, pero eso me da igual. Yo te quiero a ti. Vuelve, Dani, no puedo vivir sin ti...-Anna empezó a llorar. Dani apagó la televisión, impotente. Había tenido mucho tiempo para pensarse bien las cosas. Ya había tomado la decisión de no volver, pero después de ver que Anna estaba embarazada y que le hechaba mucho de menos, no sabía si debía volver.



Pasó una semana, Dani ya había cambiado de opinión. Había decidido volver, solo para contar todo a Anna. Después se iría, pero Anna tenía derecho a conocer la verdad.

-Voy, voy...-Anna corrió hacia la puerta. Abrió, sorprendiéndose enormemente al ver a Dani- Dani... Eres tú...
-Sí. Anna, yo...-Anna le abrazó, pero él, tenso, se apartó con cuidado- Anna, solo he venido para que sepas lo que pasó. No me merezco que me heches de menos.
-Pasa-Anna estaba emocionada y confusa, pero se sentó con Dani en el sofá en silencio.
-Anna, yo te engañé con otra.
Anna, con rabia, le dio un bofetón.
-Eres un cabrón, un cobarde y un hijo de puta. Un cabrón por tirarte a otra, un cobarde por huir después de hacerlo y un hijo de puta por haberme hecho sentir culpable todo este tiempo.
-Anna, de verdad que lo siento... Yo... Te vi por la tele y pensé que merecías saber por qué me había ido.
-¿Con quién fue? ¿Cuándo?
-Anna, no creo que...
-Dilo-ordenó Anna.
-Cuando me fui me emborraché, y me desperté en casa de una tía. Ella decía que también estaba borracha y yo me largué. Volví a casa y... Anna, si he sido capaz de hacerte esto... ¿Qué será lo próximo? Rubia, me da muchísimo miedo hacerte sufrir. Entiéndeme.
-Hijo de puta... Vete. No quiero verte más. Cuando creía haber encontrado al hombre de mi vida, él me violó, y luego el otro hombre que creía que sería para siempre, me engaña y se larga, cuando estoy embarazada.
-Anna, puedo darte dinero y...
-No quiero dinero. No quiero verte. No quiero nada más de ti. No vuelvas, Dani. Lárgate.
Dani no dijo nada más. Obedeció y se fue.



Pasó mucho tiempo, 2 años y medio. Dani iba de un lado para otro. En ese tiempo no visitó a sus amigos ni a su familia. Conseguía un trabajo mal pagado, y después de un tiempo, se cansaba y se iba. En ese momento no estaba trabajando en nada. Iba caminando por la playa de Barcelona. Era mayo, estaba lloviendo y hacía frío. Pero él iba descalzo, bajo la lluvia, mojándose indiferente. Buscó un hueco debajo de unas escaleras para dormir, y se quedó ahí hasta el día siguiente. Cuando eran las nueve se despertó y fue a un bar. Después de desayunar pasó el día vagando por el barrio y por la playa. Había dejado de llover, y había poca gente por la calle. Comió en el mismo bar, y después se sentó en un banco. Alrededor de las cinco vio a una niña pequeña de unos dos años llorando desorientada. Se acercó a ella, y le dijo que se sentara con él en el banco.
-¿Qué te pasa, peque?-preguntó.
-Mi mamá me ha regañado.
-Buff... ¿Cómo te llamas?
-Sara...
-Bueno, Sara, yo soy Dani. A mí mi mamá me regañaba mucho de pequeño. ¿Qué has hecho para que te regañe?
-Porque estaba en la playa... Y se ha enfadado...-Sara empezó a llorar.
-No llores, Sara. ¿Y por eso te has escapado?
-Sí...

No hay comentarios:

Publicar un comentario