Dani llevó a Sara a su cuna con cuidado y se sentó en el sofá de nuevo. Agarró a Anna de los hombros, y vovió a hablarla.
-Anna, mírame a los ojos-requirió-. No va a pasarte nada. Anna no te va a hacer daño, ¿vale?
Anna le abrazó; Dani había conseguido que tuviese un poco menos de miedo, pero aún así, no solo temía por ella misma, sino también por Sara y por Dani.
-Dani, yo... Si os pasa algo a Sara o a ti... No quiero ni pensarlo. No podría soportar volver a perderte, cariño.-dijo, besándole. Él la abrazó con fuerza y le repitió que no la haría daño.
-Adiós, cari...-Dani se despertó cuando Anna se iba a ir al trabajo- ¿Quieres que vaya preparando las maletas para que nos podamos ir esta tarde?-propuso.
-Vale, cariño. Hoy volveré un poco antes. Voy a dejar a Sara con Romina. Dice que se la deje para que tú no estés muy ocupado, pero sé que es porque la hecha de menos...-Dani exhibió su maravillosa sonrisa y Anna, dándole un pico, salió de casa con Sara, dejándole solo.
Él se esmeró en preparar las maletas y ordenó un poco la casa. Cuando acabó empezó a preparar la comida, y cuando Anna llegó, ya estaba terminando.
-Hola, cari. ¿Qué haces?-preguntó Anna, dñandole un beso.
-Estoy haciendo filetes de pollo rebozados con puré de patatas. Ya verás como te gustan...-respondió él-¿Y Sarita?
-Me ha dicho Romi que me la trae a casa, porque quiere hablar contigo.
Dani y Anna comieron, y cuando estaban recogiendo llamaron a la puerta.
-Voy yo-dijo Dani, llendo hacia la puerta. Cuando abrió estaba Romina, que parecía cabreada. Le dio un bofetón, y Sara y Dani la miraron extrañados.
-Eres un hijo de puta. Y ahora vuelves, ¿no?-Romina estaba muy enfadada con Dani- No sabes lo mal que lo ha pasado Anna por tu culpa, capullo.
Romina pasó a la casa y dejó a Sara con Anna.
-Sigo sin entender cómo puedes volver con este gilipollas...-comentó a Anna, enfadada.
-Romi, tranquila. Te he dicho que le quiero, y que voy a seguir con él. Por favor, Romina, eres mi mejor amiga.
Dani se adelantó, y se atrevió a hablar.
-Romi... Perdona. Yo no quería hacerla daño. Joder, perdón...-Dani no sabía cómo disculparse.
-Vete un poco a la mierda, imbécil. Anna se da la vuelta y tú te tiras a otra, ¿no? Me das asco, gilipollas-Romina salió de la casa muy cabreada. Dani lo dejó pasar y se puso a hacer tonterías para hacer reír a Sara.
Dani y Anna llevaron las maletas al coche, y Dani condujo hasta la casa de sus padres; cuando llegaron ya eran las 8 y media de la noche, y Sara se había quedado dormida. Dani la cogió en brazos y se paró un momento en la puerta. Respiró hondo y Anna le abrazó.
-Venga, Dani. Son tus padres.-Dani la miró y sonrió. Llamó al timbre y abrió su madre.
-¡Dani, cariño! ¿Pero qué...?-Tina, la madre de Dani se sorprendió mucho al ver a Sara y a Anna.
-Hola mamá. Ésta es Sara. Es... Es mi hija.
-¡¿Qué?! Pero Dani, ¿No me habías dicho que tienes una hija?-Tina no se podía creer lo que Dani le estaba diciendo.
-¿Podemos pasar? Hace frío...-Dani quería sentarse y contarle a su madre lo que había pasado. Metió las maletas en la casa y se sentó en el salón.
-Hola, papá, hola Nacho-Dani saludó a su padre, Fernando y a su hermano, Nacho-. Quiero... Voy a contaros lo que ha pasado, ¿vale?-ambos estaban igual de sorprendidos de ver a Sara. Anna se sentó al lado de Dani, con Sara en brazos.
-Bueno, yo... Estoy con Anna. Sé que llevo muchísimo tiempo sin hablar con vosotros y sin venir. Y sé que no os he contado que tengo una hija. Pero... Bueno, yo... Me fui de casa antes de saber que Anna estaba embarazada, y he vuelto hace un par de días.-Dani miraba al suelo. Le daba mucha vegüenza tener que aceptar lo que había pasado.
-Pero Dani,¿ cómo dejas a una tía como Anna?-preguntó Nacho.
-Bueno, yo...-Dani no sabía cómo explicarse- Joder...Me acosté con otra-masculló rápidamente.
-¿Qué?-Fernando no se podía creer lo que había oído- Daniel, dime que no es verdad.
-Lo siento papá... Es que yo... Estaba borracho y... Me fui porque no quería hacer daño a Anna.
-Muy buena, hermanito. Vete dejando tías embarazadas por ahí, que verás qué bien te va-Nacho se había enfadado con la actitud de Dani.
-Pero... ¿Cuándo te fuiste?-indagó su madre, seria.
-Pues... hace algo más de 2 años y medio-aceptó Dani.
-Joder... No me creo que un hijo mío haya hecho eso.-Fernando estaba muy serio.
-Lo siento, papá. Yo sólo quería lo mejor para Anna...-se justificó.
-No te tienes que disculpar a tu padre. A él no le has dejado con una niña encima-dijo Tina, también seria.
-Tina, yo...-Anna empezó a hablar- Dani se fue, y eso me hizo daño, pero... Ahora ha vuelto, y creo que eso es lo importante. Que está aquí y que me quiere. Yo ya le he perdonado, de hecho nunca pude enfadarme con él.
-Bueno... Déjame a... ¿cómo se llama?-preguntó Tina, sonriendo para cambiar de tema.
-Sara. Es una niña... Se porta siempre bien, no molesta, casi no llora...-Anna estaba orgullosa de Sara, y la puso en los brazos de Tina.
-Qué guapa... Bueno, chicos, ¿queréis cenar ya?-preguntó.
-Vale-dijeron ellos al unísono. Anna dejó a Sara en el carrito, y lo empujó hasta la mesa, para tenerla al lado.
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