martes, 21 de junio de 2011

Parte 43

Anna se despertó. Oyó alguien cerca suyo, e hizo un esfuerzo por abrir los ojos. Una enfermera colocaba una bolsa de suero junto a ella.
-¿Quién... Quién es usted?-consiguió preguntar con voz débil.
-¿Se encuentra bien, señora?-preguntó.
-Sí. Sí, creo que sí. Me duele... Me duele la pierna y la cabeza...
-¿Estás bien, Anna?-Pablo se levantó del sillón que había en la habitación y se puso al lado de Anna- Si es que soy gilipollas. Todo por mi culpa, joder...
Anna iba a decirle algo, pero oyó cómo se abría la puerta, y aparecía Dani, con cara de preocupación.
-Anna, ¿cómo estás? ¿Qué ha pasado?-preguntó, acercándose a la cama. Anna miró con culpabilidad a Pablo. Dani le miró también, y le dio un empujón.
-¡Tú tienes la culpa de todo, mamón!-gritó, pegándole un puñetazo en la mandíbula.
-¡Eh, no me toques!-respondió Pablo, pegándole otro puñetazo, en el estómago.
-¡¡Parad, joder!!-gritó Anna con todas sus fuerzas- Aquí la única que tiene culpa soy yo. Que no puedo ser más egoísta...
-Anna, tú no tienes la culpa-respondió Dani, mirándola serio.
-Dani, Pablo, joder... Sentaros-ellos obedecieron a regañadientes-. A ver, chicos, la única que tiene culpa aquí soy yo. Yo soy la que no sabe lo que quiere, y la que es tan inteligente que corre por la calle llorando, haciendo que la atropelle un coche. Y soy la que os quiere a los dos y ahora no tiene ni puta idea de qué hacer...
Dani se acercó a la cama de Anna, la cogió de la mano y le tocó el pelo con delicadeza.
-Anna, perdona... Lo siento, ¿vale?
-Dani, joder, tú no tienes nada por lo que pedir perdón... ¿Y Sara?-preguntó de pronto.
-Está con Romi. Voy a llamarla, le dije que cuando supiera algo la llamaría.
-Vale.
Dani salió a la calle para llamar a Romina y tranquilizarse un poco.

Anna y Pablo se quedaron un momento en silencio, sin saber qué decir.
-Anna, creo que... Me voy.
-Pablo, quédate, y...
-No, Anna-cortó él-. Me voy. Para siempre.
-¿Qué?-Anna no se lo podía creer.
-Me voy, Anna. Aquí lo único que estoy haciendo es joderos la relación a Dani y a ti, y te quiero lo suficiente como para darme cuenta de que me tengo que largar.
-Pablo, por favor, no te vayas...-suplicó ella.
-Anna, ahora a lo mejor no te gusta. Pero dentro de un tiempo, te darás cuenta de que es lo mejor. Perdóname.
Pablo se acercó a Anna y la besó con mucho cuidado.
Fue un beso extraño. Un beso de despedida. Amargo y triste.
Pablo se fue, y Anna se quedó llorando, sola.
Después de unos momentos, Dani volvió a la habitación.
-¿Qué pasa, Anna?-preguntó al ver a Anna llorando.
-Pablo se ha ido. Dice que se va para siempre...
-Pero... ¿Por qué...?-Dani no quería ver a Anna triste.
-No sé... Dice que lo único que hacía era joder...
-Me siento fatal-aceptó Dani-. Esto es culpa mía. Era mi colega, y se va porque le he dicho que él tiene la culpa de lo que ha pasado.
Dani abrazó a Anna, y le secó las lágrimas con una cálida sonrisa.
El doctor pasó a la habitación en ese momento.
-Siento interrumpir-se disculpó-. Señorita Anna Simón.
-Sí, diga.-respondió rápidamente ella.
-Le hemos hecho pruebas. Tiene un leve esguince. Tendrá que llevar muletas un par de semanas, pero nada preocupante. Y tengo que hacerle una pregunta. ¿Cuándo fue la última vez que le vino el período?
Anna se quedó pensativa.
-No sé, la verdad es que últimamente no me he preocupado... Creo que...-Anna se quedó unos segundos pensando- No lo sé, la verdad. No me acuerdo.
-De acuerdo. Las analíticas dicen que podría usted estar embarazada. Todavía no es seguro, pero si quiere, antes de darle el alta, podríamos hacerle una ecografía.-propuso el doctor.
-Claro. ¿Y cuándo me darán el alta?-se interesó Anna.
-Pues...-el doctor releyó los análisis- Creo que sería mejor que se quedara esta noche en observación, pero mañana puede salir.
-Gracias, doctor.-dijo Dani. El doctor se despidió y salió de la habitación. Dani se sentó en el sillón, y cogió la mano de Anna.
-Cielo-llamó dulcemente.
-Dime.
-Lo siento mucho. De verdad, me siento súper culpable por lo de Pablo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario