martes, 21 de junio de 2011

Parte 47

-Te quiero...-susurró antes de volver a dormirse.

-¡Dani, nos hemos quedado dormidos! Hoy teníamos programa, ya incluso ha empezado... Corre, dame tu móvil y llamo a Rubén, el de sonido, para que le pida perdón a Flo de nuestra parte, ¿vale? Joder, se me olvidó ponerme el despertador.
-Lo siento, rubia mía... Es que después de la noche que pasé lo menos que me apetecía era buscar el despertador...
-Menos mal que te dejaron salir..¿Qué haría yo sin ti?-Anna se tumbó encima de Dani y le besó dulcemente.
Dani la besó e hicieron el amor. Mientras estaban haciendo el amor alguien entró en la habitación.
-¡Eh!-gritó Flo, enfadado. Anna y Dani pararon y se taparon rápidamente- Yo estaba preocupado por si os había pasado algo y vosotros aquí, follando. Ya podéis despediros del trabajo.
-¿Cómo has entrado?-preguntó Anna bajando la cabeza, sonrojada.
-Me diste una llave de tu casa hace tiempo por si pasaba algo. Y no sabía si había pasado algo importante. Pero bueno, me voy. Ya os enviaré el despido y todo eso.-Flo salió de la habitación. Dani cogió la primera prenda de ropa que vio, se tapó como pudo y salió corriendo detrás de Flo.
-¡Espera, Flo, por favor! Que esto no es lo que parece, te lo juro...
-Oye, yo no te he dicho que no te puedas acostar con ella. Pero que faltes al programa por hacerlo no me parece ni normal.-se notaba que estaba muy cabreado.
-Pero Flo, escúchame. Anoche me pasé toda la noche detenido, ¿vale? Llegué a las 6 de la mañana, y nos hemos quedado dormidos. Nos acabábamos de despertar y ya no llegábamos. No quería llamarte porque estabas todavía haciendo el programa y no quería que te sonara el móvil y cagarla todavía más. Te juro que esto no volverá a pasar, ¿vale?
Flo se quedó serio.
-Dani, estoy hasta las narices de darte segundas oportunidades. Madura de una puta vez y compórtate.
-Flo, no es culpa mía, yo...
-¡¡Daniel, joder, por una vez en tu vida, acepta que tú tienes la culpa!! No siempre vas a tener alguien a quien hechar las culpas, joder. Yo me voy. Me pensaré el despediros. Hasta mañana.-Flo salió de casa dando un portazo. Sara empezó a llorar. Dani se sentó en el sofá, derrumbado. Él se había ido de casa después de tomar una decisión que en ese momento veía estúpida, y eso no paraba de traerle consecuencias horribles, que le hacían tener problemas con Anna, e incluso con la justicia. Empezó a llorar, y Anna cogió a Sara en brazos y se sentó con él.
-Dani...-Anna empezó a hablar, sin importarle mucho si Dani la escuchaba o no- Yo ya no puedo más contigo. Lo siento mucho.
Anna dejó a Sara en brazos de Dani, se vistió y se fue de casa. Dani seguía llorando, pero se esforzó por levantarse para dar de desayunar a Sara. Anna cogió el coche y se fue a Mollet, a su casa. Necesitaba irse, alejarse de todo. Estaba cansada de tener que cargar con todo.
Dani la llamó. Seguía llorando, pero necesitaba hablar con ella. Anna puso el altavoz, y siguió conduciendo.
-Ss..¿Sí?-dijo en voz baja, para que Dani no notara que estaba llorando.
-Anna...¿dónde estás?-la voz de Dani sonaba triste, desesperanzada, como si llevara encima un gran peso.
-Estoy... Estoy conduciendo...
-Joder, Anna, después de lo que pasó la última vez, ¿cómo se te ocurre ponerte a conducir estando... así?
-Así, ¿cómo?-se puso a la defensiva ella.
-Estás llorando. Te conozco bien, Anna.
-Dani, te quiero muchísimo. Yo no sé vivir sin ti. Pero es tan difícil estar contigo... Me cuesta pasar tantas cosas y que tú nunca me consueles ni me ayudes. Dani, he pasado mucho tiempo aguantado. Pero ya no puedo más... Y tengo miedo, y no sé qué coño hacer, ¿vale?-Anna lloraba.
-Por favor, Anna, no llores. Atiende a la carretera.
-Yo no estoy llorando...-volvió a mentir Anna.
-Anna, lo siento mucho. Vuelve a casa y hablaremos, ¿vale? Perdóname. Te necesito a mi lado. Quiero pasar contigo el resto de mi vida. Por favor, Anna, no me hagas lo que yo te hice... Por favor, perdóname...
Anna colgó, y trató de evitar llorar para no tener un accidente. Sin saber por qué, se dirigió al pueblo de Dani, a Astorga.
Se fue a un hotel cercano a la casa de Dani. Pidió una habitación y se tumbó en la cama, llorando sin parar. Eran las 2 del mediodía. No tenía hambre, no tenía sueño, no tenía ganas de nada. Sólo quería llorar. No tenía ganas de vivir. ¿Por qué la vida era tan complicada para ella?Ella tan sólo deseaba ser feliz con Dani. Nada más. Fuera como fuese. Estar bien con él. Y notaba que su relación estaba difícil de arreglar.
Dani estaba desesperado. Cogió su coche y se fue a casa de sus padres. Quería volver con su madre, como un niño, y llorar. Cogió a Sara.
-Dani, ¿dónde vamos? ¿Dónde está mamá?-preguntó Sara.
-Eeeh... Vamos a casa de los abuelos, ¿vale? Y mamá está trabajando. Duérmete, cariño.
Dani subió al coche y condujo a casa de sus padres sin saber qué más hacer.

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