-Deja que te ayude a poner la mesa, Tina.-dijo Anna.
-No, Anna, tú siéntate, que ya la pongo yo.
-No, de verdad, que te ayudo..-insistió Anna. Al final Tina le dio los platos y los cubiertos y Anna los colocó en la mesa.
Cuando se sentaron a cenar en la mesa reinó un silencio sepulcral. Cenaron sin decir apenas una palabra. Todos miraban a Dani con reproche, y él estaba incómodo.
-Voy un momento al baño-dijo Nacho, levantándose.
-Dani, ayúdame a traer el segundo plato-pidió Fernando, severo. Dani se levantó, y cuando salieron, Tina comentó:
-No me puedo creer que te haya hecho algo así. Dani. MI DANI... Yo no le he educado así-reprendió Tina.
-Tina, entiendo que estés enfadada con él, pero cuando él se fue pensó que estaba haciendo lo mejor. No pasa nada, de verdad. Ahora... Estamos bien-terminó.
-Ya... Bueno, Anna, supongo que estarás muy enamorada de Dani, pero si te ha hecho esto... No sé, no me creo que lo haya hecho...
Mientras, en la cocina, Dani hablaba con Fernando.
-Hijo, me has decepcionado. ¿Cómo has podido hacer esto?
-Papá, lo siento mucho. Yo creí que era lo mejor alejarme de ella, para no hacerla daño. Joder, estaba borracho...
-Dani, sólo quiero decirte una cosa. Esa chica merece la pena. Por lo poco que la he visto, me he podido dar cuenta de que está muy enamorada de ti. Y no quiero que lo desaproveches.
-Papá, yo también estoy enamorado de ella. Mucho. Y solo quiero ser feliz, con ella y con Sara...
-Hijo, espero que a partir de ahora tengas en cuenta a tu novia y a tu hija a la hora de tomar las decisiones con un poco de cabeza.
-Vale, vale. A partir de ahora lo haré bien.
-Eso espero, hijo...
Volvieron a la mesa con el segundo plato y siguieron cenando, menos tensos.
Al acabar, Anna preparó la cena a Sara y se la dio haciéndola reír.
Dani llevó a Anna a su habitación para enseñársela.
-Y... esta era mi habitación de adolescente-anunció.
-Me encanta. Lo que más me gusta es ese póster de una tía medio en bolas...-comentó Anna riendo.
-Joo, si eso lo puse con 16 años... Yo te quiero a ti. Y solo a ti, ¿vale?-Dani la empezó a besar con dulzura. La tumbó en la cama, la desnudó y empezaron a hacer el amor. Después de unos minutos, Nacho abrió la puerta sin llamar y les pilló en medio del sexo, y Anna lanzó un grito, mientras se escondía como podía detrás de Dani.
-Lo siento, lo siento...-Nacho salió de la habitación, pálido. Dani y Anna se vistieron rápidamente, y Dani gritó, molesto:
-Ya puedes pasar, "hermanito"...
Nacho pasó, nervioso, mirando al suelo.
-Eeeh... Lo... Lo siento, Anna. No sabía que estábais...
-Vale-cortó Anna, incómoda-. Tranquilo, no pasa nada.
-¿Querías algo?-preguntó Dani, que estaba enfadado.
-Bueno... Perdón por haberos cortado el rollo, pero vengo a dormir.
-¡¿Qué?!-preguntaron al unísono Anna y Dani.
-Que sí, que duermo aquí. Tú duermes en tu cama con Anna y yo duermo en la cama plegable.
-¿Y para qué tienes tu habitación?
-Está con goteras, lo van a venir a arreglar la semana que viene. Pero hasta entonces...
-Vale, vale... Voy a por Sara y... vamos a dormir...-dijo Dani, resignado. Cuando salió de la habitación, Anna no pudo evitar preguntar:
-Oye, Nacho... ¿Has visto algo?
-Eeem... ¿Te digo la verdad o te digo que no he visto nada?-respondió algo nervioso.
-Vale... Bueno, yo...
-Bah, da igual. Eres como de la familia, así que no pasa nada.
-Bueno, voy... Me voy al baño a ponerme el pijama...-Anna se sentía muy incómoda.
-Vale, vale...-Nacho miraba al suelo, para evitar que Anna viera que se estaba poniendo rojo. Parecía un niño de 10 años. Dani volvió con Sara y la metió en la cuna de viaje con cuidado.
-Buenas noches, peque-dijo cariñosamente.
-Adiós, Dani-respondió Sara, bostezando.
-¿Te llama Dani?-preguntó Nacho, por sacar algún tema de conversación.
-Sí... Ella... Hace un par de días ni siquiera me conocía, así que...
-Ya... Bueno. Oye, Dani, dime que no vas a volver a dejar a Anna. Dios, está buenísima. Y además es súper buena tía...
-¿Y tú sigues con Paula?-preguntó Dani.
-Tío, lo dejamos hace más de un año y pico... Ahora estoy solo.
-Gracias, ahora tengo más miedo de dejarte dormir al lado de mi novia...-comentó Dani riendo.
-Me alegro de que hayas vuelto. Se te hecha de menos-aceptó Nacho, dándole un abrazo.
Anna llegó en ese momento y obsevó la escena divertida.
-Si queréis os dejo intimidad, ¿eh?
No hay comentarios:
Publicar un comentario