martes, 21 de junio de 2011

Parte 44

-Dani, no te sientas mal. La que tiene la culpa soy yo. Porque soy tonta, soy egoísta, soy una idiota...
-Y eres caprichosa-continuó Dani, sonriendo-, y tienes mal genio. Pero es precisamente por eso por lo que te quiero tanto. No me importa si tú eres buena o si eres mala. Si me quieres sólo a mí o si quieres a todos los tíos de España. Porque, yo te quiero un huevo, ¿vale? Y por mucho que intentes hacerme creer que eres lo peor, no dejaría de quererte ni aunque tú hubieras decidido irte con Pablo. Ni aunque tú me odiaras podría dejar de quererte.
-Joder, Dani, eres un cielo. Me dices cosas tan bonitas... Te quiero, y lo sabes. Y por mucho que digas, yo soy sólo una tía más...
-Eso no es verdad. Tú para mí eres la única tía que veo.-Dani besó a Anna con dulzura.
-¿Qué hora es?-preguntó ella.
-Las 8 de la noche.-respondió él.
-Vete a casa, tienes que cuidar de Sara. Tranquilo, yo estoy bien.-aseguró ella.
-Voy a llamar a Romi. Si le da igual quedarse con Sara, me quedo contigo esta noche.
-No hace falta...-insistió ella. Dani la ignoró, y llamó a Romina. Lo cogió Nacho después de unos segundos.
-¿Si?
-¿Nacho?-se extrañó él.
-Hola, Dani. Romi está en la ducha. ¿Querías algo?
-Bueno, estoy en el hospital con Anna, y me han dicho que hasta mañana no le dan el alta.
-Pues dile de mi parte que se mejore, ¿vale?
-Vale. Pero, ¿a vosotros no os importa quedaros esta noche con Sarita?-preguntó Dani.
-¿Estás de coña? Dani, es mi sobrina. Claro que no me importa, idiota.-respondió él, tan alegre como siempre.
-Gracias, Nacho. Y saluda a Romi de mi parte.
Dani colgó, sonriendo.
-¿Qué te ha dicho?-preguntó Anna.
-Es su sobrina. ¿Tú qué crees que ha dicho?-cuestionó él, sonriendo cálidamente.

Después de que le dieran la cena, Dani puso un rato la televisión, y rieron juntos de un programa de humor.
-Ven aquí, porfa.-pidió Anna cuando Dani apagó la televisión. Él se acercó a la cama y ella le indicó que se tumbara con ella en la cama-. Duerme conmigo, cariño...-pidió ella, con una dulce sonrisa. Él no pudo resistirse a su sonrisa, y se tumbó con ella, teniendo mucho cuidado de no hacerla daño en el pie.
-Te quiero. Buenas noches...-susurró Dani, besando a Anna.
-Yo sí que te quiero.-replicó ella. Se quedaron abrazados, y Dani se durmió al poco rato. Pero Anna se quedó despierta. Pensaba en Pablo, en Dani, en que estaba embarazada, y que esa vez estaba segura de que Dani estaría con ella; pensaba en ella, en lo que podría pasar, en lo que podría salir mal... Todo la abrumaba, pero se dijo a ella misma que tenía mucho tiempo, y que debía confiar en Dani y en ella misma. Se durmió con una sonrisa en la boca.

Al día siguiente se despertaron temprano. El doctor fue a la habitación a las 10, y llevó a Anna a hacerse la ecografía. Anna iba con las muletas. No se había acostumbrado todavía, pero estaba muy ilusionada por saber si estaba embarazada.
-¿Puedo pasar con ella?-preguntó Dani, mordiéndose las uñas nervioso.
-Claro.-respondió el médico, sonriente.
Dani y Anna pasaron a la sala; Anna se tumbó en la camilla y se levantó la camiseta, nerviosa. El médico le hechó un gel muy frío en la tripa, y Anna recordó cuando pasó por lo mismo con Sara. Se le saltaron las lágrimas al pensar que la primera ecografía de Sara la había visto únicamente con Romina. Miró a Dani y le cogió la mano con fuerza.
-Te quiero-susurró sonriendo.
Después de un rato Anna se sorprendió.
-Mire, ahí está el feto-indicó el doctor. Anna ya lo había visto.
-¿Dónde? Yo no veo nada...-Dani se puso nervioso.
-Aquí-señaló Anna.
-Yo sólo veo una mancha... ¿Eso es nuestro hijo?-dijo incrédulo, sonriendo.
-Sí.-certificó el doctor.
-Es... Es tan pequeño...-susurró Dani, ensimismado.
-¿De cuánto tiempo estoy?-se interesó Anna.
-Aproximadamente de... Siete u ocho semanas. Venga dentro de 2 meses para la siguiente ecografía, y podremos saber más exactamente de cuánto tiempo está. Ahora si quiere le puedo dar un par de consejos y...
-Gracias-cortó Anna-, pero ya sé lo que debo hacer.
-¿No es madre primeriza?-se sorprendió el doctor- Pensé que... Bueno, pues... Entonces, enhorabuena por el embarazo, y que le vaya bien. Y ya sabe que al menor problema, debe acudir al médico inmediatamente, que es mejor prevenir que curar.
-Muchísimas gracias, doctor.
-De nada.

Dani y Anna recogieron a Sara y volvieron a casa. Anna se tumbó en el sofá, cansada.
-Sara-llamó Dani-, ¿qué te parecería tener un hermanito o una hermanita?

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