-Te entiendo. Cuando voy a mi pueblo también me conoce todo el mundo. Hay gente que me dice "Hombre, Anna, cariño, ¿qué tal? Cuánto tiempo, ¿eh?" Y no sé de qué me conocen...
-¡Dani!¿Qué tal, pequeñajo?-preguntó un señor de unos 50 años, que resultó ser el tío de Dani.
-Hombre, tío Antonio. Cuánto tiempo. Te presento a Anna Simón.
-Encantado guapísima. ¿Qué pasa, golfo, que es tu novia y no me habías dicho nada?-dijo riendo.
-Sí... Hace tanto que no vengo al pueblo que... Tenemos una hija...-comentó algo nervioso.
-¡¿Venga ya!? Jeje, me acuerdo cuando eras pequeño. Decías que no querías chicas, que tú no te ibas a casar ni ibas a tener hijos... Cómo pasa el tiempo, parece que fue ayer...
-Y fue hace 20 años-apostilló Dani, riendo.
-Bueno, si queréis, mi restaurante está abierto. Y sabes que siempre vas a tener un plato en la mesa. Bueno, ahora dos...
-Sí, antes le he dicho a Anna que a ver si íbamos, para que probara tu cocido...-comentó Dani.
-Así me gusta, chico. ¿Y tienes una hija y estás por ahí con tu mujer?-rió su tío.
-Mi novia. Pero quería enseñarle el pueblo. Está con Nacho, si quieres ir a verla...-invitó.
-Bueno, luego si eso me paso. Bueno, chicos, luego os veo en el restaurante, ¿eh?
-Vale. Encantada de conocerle.-dijo Anna sonriendo.
-Se ve que lo del humor te viene de familia. Tu tío está todo el tiempo riendo...-comentó Anna.
-Sí... Espero que a Nacho no le de por contar lo que pasó de verdad...
-Tranquilo. Tu hermano te quiere mucho, seguro que intenta cubrirte.
-Bueno, te voy a enseñar el polideportivo, ¿vale? Ahí jugaba al fútbol y al baloncesto de pequeño. Y en el descampado de al lado me lié con alguna chica de pequeño, ¿eh?
-Anda que tu madre estaría contenta... Qué joyita, te ibas a las rocas esas para beber, al polideportivo para ligar...-comentó Anna riendo.
-Bueno, se ve que no he cambiado, ¿no?
-No... Sigues siendo un inmaduro...-replicó Anna besándole. De pronto empezó a sonar el móvil de Anna- Perdona. Voy a cogerlo...-Anna sacó el móvil de su bolsillo- ¿Diga? Ah, hola, Jorge, cuánto tiempo... Sí, pensaba llamarte el lunes, lo vi por la tele... Muchas gracias. Vale, pues entonces hablamos el lunes. Un beso. Adiós...-Anna colgó y miró a Dani seria.
-¿Qué? ¿Qué pasa?-preguntó Dani nervioso.
-Era Jorge. Mi abogado, ¿te acuerdas?
-Sí, claro. ¿Qué pasa?
-Pues que lo de que Miki va a salir de la cárcel es verdad. Dice que le van a poner una orden de alejamiento y no sé qué, pero aún así...-Anna abrazó a Dani- Me hizo tanto daño... No quiero que me afecte tanto, pero no puedo dejar de pensar en que en unos días va a estar en la calle, y puede volver a...
-Venga, Anna, joder, estoy contigo. ¿Cuántas veces te tengo que decir que antes de que te toque estoy yo para defenderte?
-Pero Dani... Joder, la última vez te tiró por las escaleras, casi te mata. Yo... Me da igual lo que me haga. Lo que me preocupa es lo que te pueda hacer a ti o a Sara.
-Venga, venga... No te pongas así Anna. ¿Quieres ir ya a comer?-preguntó él, abrazándola con fuerza.
-Vale...
-Por fin llegáis. Decía que tenía hambre pero no sabía qué darle. Está llorando, pero le he dado un poco de pan y se lo ha comido. No estoy hecho para tener niños...-cuando Dani y Anna acabaron de comer volvieron a casa, y Nacho estaba con Sara en brazos, que lloraba.
-Anda, déjamela. Tranquila, Sara, ahora te hago la comida. ¿Dani, me ayudas?
-Claro. Anda, Nacho, ya podrías haber llamado...-reporchó.
-Ya... Lo siento...-Nacho parecía avergonzado.
-No pasa nada, chicos. Venga, Dani, ayúdame.
Anna hizo la comida a Sara y le propuso a Nacho que se la diera él.
-¿Yo? No sé...-respondió indeciso.
-Venga, Nacho, que tiene hambre...-apremió Dani.
-Vale, vale. Ven aquí, pequeñaja-dijo sonriendo. Le dio de comer, y cuando acabó, Sara dijo sonriendo:
-Papá, el tío Nacho es gracioso. Me lo he pasado bien.
-¿Te cae bien, cielo?-Sara afirmó con la cabeza.
-Bueno, pues creo que le vas a ver durante mucho tiempo...-comentó Anna riendo.
Fernando y Tina llegaron en ese momento.
-Hola, chicos. Perdón por haber tardado tanto. Bueno, ¿qué tal el día? ¿Te ha gustado el pueblo, Anna?-preguntó Tina.
-Sí, es precioso. Dani me ha enseñado todo y me ha encantado.
-¿Habéis comido aquí?-pregutnó Fernando.
-No, hemos ido al restaurante del tío de Dani...
-Bueno, ¿váis a volver a salir?-preguntó Tina.
-Mmmm... ¿Quieres dar una vuelta con Sara, Anna?-propuso Dani.
-Vale.-respondió ella, sonriendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario