Dani comió un poco de comida recalentada, y pasó varias horas recogiendo su casa. Cuando acabó, exahusto, no había una sola cosa fuera de su sitio. Se duchó y se puso ropa limpia. Trató de ver la televisión hasta que llegara Anna, pero no le prestaba atención a la televisión, sino a qué pasaría cuando llegara Anna. Por fin, unos minutos antes de las 6, Anna llamó a la puerta. Cuando la mano temblorosa de Dani abrió la puerta, ambos pudieron notar el nerviosismo del otro. Con risas nerviosas, Dani la invitó a pasar y se sentaron en el sofá. Anna, que se había sentado muy cerca de Dani, empezó a hablar. Casi sin parar, le contó todo lo que había pasado, omitiendo la parte en la que admitía sus sentimientos por Dani.
-Espera un momento... El otro día sin querer vi un mensaje suyo que decía que te compensaría, y te oí decirle que no pasaba nada y que le querías un montón.
-No...Aaah, claro, estaba... No era Miki, estaba hablando con Romi. Le dije que no me había avisado de que no iba a ir al programa, y me dijo que a ella la habían avisado por la mañana, y por eso le dije que no pasaba nada. ¿Estabas espiándome?
-No, fue por casualidad, pasé por tu lado y... Perdón.
-No pasa nada, Dani. Gracias.
Cuando acabó, le abrazó.
-¿Qué pasa?-preguntó él.
-Nada. Solo que... últimamente... necesito alguien que me abrace-admitió Anna.
Dani propuso ver alguna película para pasar la tarde, y Anna aceptó, sonriente. Eligió una comedia romántica, y se tumbó en el sofá, apoyando la cabeza en el regazo de Dani, que notaba cómo su corazón latía desbocado.
Cuando acabó la película, Anna se estiró perezosamente y miró a Dani a los ojos. Sentándose a su lado, puso su mano en la mejilla de Dani y, en un susurro, dijo:
-Gracias. Gracias Dani. Y perdón por esto-nada más acabar la frase se acercó despacio a Dani y juntó sus labios con los de Dani; unos momentos, apenas dos segundos. Se apartó con miedo, y Dani, al mirarla a los ojos, pudo ver qué sentía Anna. Sin poder evitarlo empezó a besarla, y, sin pensarlo acabaron en la habitación de Dani, haciendo el amor.
Dani se despertó temprano. Al abrir los ojos se dio cuenta de que estaba dormido sobre el pecho desnudo de Anna; al mirarla vio que ella aún dormía plácidamente. Tumbándose mirando al techo se dio cuenta del error que había cometido. Se dijo a sí mismo que Anna estaba jodida por haber dejado a Miki, y que él se había aprovechado de eso para tirársela. Se sintió mal, y cerró los ojos, enfadado consigo mismo.
Anna en ese momento se despertó y, girándose en la cama, le dio un beso en la mejilla.
-Hola, Dani.
-Hol...-Dani ni siquiera terminó la palabra. Necesitaba hablar con Anna-. ¿Quieres desayunar?-preguntó sin ánimos, aunque él tenía mucha hambre.
Con un tenso silencio, desayunaron. Cuando Dani terminó, sin decir nada, recogió la mesa y se fue al salón; Anna, un par de minutos después, fue al salón con él; se sentó en el sofá, mirándole tratando de descifrar su inexpresiva mirada.
-Ya vale, Dani. ¿Qué pasa, no te gustó o qué?-se quejó Anna, sin poder esperar más.
-No, joder, Anna, no es eso.
-¿Entonces qué coño es?-preguntó de nuevo.
-Anna, es... Es difícil de explicar.
-Pues empieza. No me puedes dejar así, Dani.-se quejó.
-Bueno... Anna, me ha gustado, pero... Lo primero, siento que me he aprovechado de que estabas mal por haber dejado a Miki, y lo segundo... Yo no quiero esto. Si te dije que yo era tu amigo era porque estaba ocultando mis sentimientos, Anna. Esto... Esto no debería haber pasado.-consiguió decir Dani. Anna se quedó callada, pensando, sin dejar de mirarle. Él, sacudiendo la cabeza pensó que no debía haberlo dicho, y se acercó a la ventana. Apoyado en el poyete, sacó la cabeza, para respirar un poco. De pronto Anna le abrazó por detrás. Dani se giró y dijo:
-Oye, Anna, yo... No voy a jugar contigo, y no quiero que tú juegues conmigo, ¿vale?
-Dani, yo...-Anna miró la mirada de Dani, que había perdido su brillo, sin esperanzas-. Me voy. Ya... Ya hablaremos el lunes. Hasta... Hasta mañana-Anna fue a la habitación de Dani, se puso su ropa y se fue sin mirar de nuevo a Dani. Él trató de decir algo, pero las palabras se negaron a salir de su boca. Cuando Anna cerró la puerta dio una patada a la pared, cabreado, y se cabreó aún más al hacerse daño. Pasó la tarde jugando con la play, saliendo a dar una vuelta y viendo la tele. Pero no podía dejar de pensar en qué habría significado eso para Anna.
Él se sentía fatal. Deseaba volver a estar con ella, en la cama, por la mañana.
Anna al llegar a su casa, se tumbó en la cama, con los ojos cerrados. Pensó en Dani, en todo lo que había pasado, y en cómo había reaccionado él. Pasó un rato llorando, pensando en él. Tranquila, se levantó aún con lágrimas en los ojos, comió algo; se sentó a ver la tele, y pasó la tarde, algo deprimida, sin ganas de nada, sin ganas de nadie. Sonó el teléfono varias veces, pero no le hizo caso.
Se fue a dormir pronto, pensando en lo largo que sería ese domingo.
voy por el capitulo 5 y me ha enganchado muchisimo. Novela romantica en toda regla ;) mola
ResponderEliminar